Nadie entra a una sala siendo neutral.
En los primeros segundos ya ocurrió algo irreversible. La psicología social lo ha demostrado repetidamente: los seres humanos formamos impresiones estables en milisegundos.
Un estudio clásico de la Universidad de Princeton (Willis & Todorov, 2006) mostró que las personas forman juicios sobre competencia, confiabilidad y dominio en apenas 100 milisegundos…